
Ciencia y Saber
Hay lugares del planeta que parecen existir por encima de toda fragilidad. El Gran Cañón es uno de ellos. Cuando uno mira sus paredes imposibles, sus capas de roca abiertas como páginas de un libro antiguo, sus colores que cambian con la luz y su profundidad casi irreal, cuesta imaginar que algo tan monumental pueda depender de algo tan delicado como un hilo de agua.
Publicando desde 2020 • 195 episodios
Hace 11 horas • Episodio 716
El agua escondida que mantiene vivo al Gran Cañón
Hay lugares del planeta que parecen existir por encima de toda fragilidad. El Gran Cañón es uno de ellos. Cuando uno mira sus paredes imposibles, sus capas de roca abiertas como páginas de un libro antiguo, sus colores que cambian con la luz y su profundidad casi irreal, cuesta imaginar que algo tan monumental pueda depender de algo tan delicado como un hilo de agua.
Pero esa es, precisamente, la historia que están intentando contar los científicos.
Bajo el Gran Cañón, lejos de las miradas de los millones de visitantes que cada año se asoman a sus miradores, existe otro paisaje. No es el paisaje famoso de las fotografías ni el de las rutas de senderismo. Es un mundo escondido de cuevas, grietas, túneles, cámaras inundadas y roca perforada. Un laberinto subterráneo por el que viaja el agua del deshielo antes de reaparecer en forma de manantiales.
Y esos manantiales no son un detalle menor. Son, en cierto modo, el sistema circulatorio del Gran Cañón.
© 2024 Abbcast